martes, 30 de septiembre de 2008

Combiman

Dedicado a todo aquel pasajero heroico... COMBIMAN

Diariamente, semana tras semana y mes tras mes, se puede gozar de shows sensacionales e inverosímiles; sensacionales para el que observa el show, pero imagino que nada atractivo para los protagonistas, que sin serlo logran crear de los mejores reality shows que se puede ver (y en vivo), hablo de los usuales y rutinarios “viajes en combi”. Viajes que se pueden convertir en un verdadero martirio, y paradójicamente compararse con los mejores filmes en cartelera, desde un espeluznante y escalofriante film de terror, hasta la más hilarante comedia, claro que se puede encontrar drama, acción, ficción (solo en algunos casos) y demás; “Porque no solo pasa en la vida real, pasa en las películas, pasa en TNT”.

Debido a que no tengo un vehículo en el cual movilizarme, cada día es inevitable caer en los dominios de dos personajes ya casi familiares en mi rutina, pero no solo familiares, de vez en cuando entrañables, a pesar de ser en algunos casos: malcriados, infames, groseros, autoritarios, insolentes, despectivos, bacancitos, bulliciosos, y bueno los adjetivos que ustedes conozcan y que yo este olvidando mencionar, pero a pesar de ello e infelizmente ellos los saben… NECESARIOS, me refiero a esas dos personas que poseen el dominio total de la combi en la que voy cada día, y en la que ustedes también van, claro -el chofer y el cobrador de combi-.

Cuantas veces tuve que subir al “vuelo” para chapar la combi e ir a la universidad, porque claro ellos están apurados, entonces tienes que volar no te queda otra, mismo James Bond lanzarte a la puerta y completar la hazaña, claro que hay los días que están aun mas apurados y los muy perversos no te recogen, te dejan paradito en la acera como un “gil” con el brazo estirado, y claro si no hay nadie en el paradero chévere, no paso nada esperas a la próxima, pero el roche que pasas cuando hay gente alrededor, y te dejan plantadito, volteando la cabeza y mirando como se alejan impunemente esos tipejos que no quisieron recogerte, porque sino se les pasaba la hora.

Pero cuando tienen tiempo es otra cosa, así este full su combi, ellos paran por ti, no hay problema eres “su” pasajero, y si no hay espacio no pasa nada, todo se arregla con un par de gritos “Avanza pe tio”, “Al fondo hay espacio, avance avance”, “Pégate pe mamita”, “Seño levante al chibolo pe”, “Hagan dos filas”, “Oe causa acomoda la mochila”, “Ey al fondo caben 8” (bueno no 8, dicen 5 o 4 pero mira lo que hablan estos desgraciados, o bueno este desgraciado), claro para el no hay problema el es “superman”, el va colgadito de su puerta, si se llena se vuelve de goma y se dobla, si hay que volar hay que volar, y se cuelga de un brazo, si la flaca de atrás se cae “piña pes”, para que no es superhéroe, y como uno esta apurado, va a llegar tarde a la universidad, le cierran la puerta de la chamba o justo hoy tenia ganas de llegar a tiempo, entonces se sube y se convierte en una sardina humana.

Y lo peor es cuando estas dentro, en primer lugar ni siquiera alcanzas con comodidad el pasamanos, no faltan las señoras que te miran de pies a cabeza para ver sino tienes cara de choro y no les vayas a abrir la cartera por atrás, lo peor de todo es el ambiente sofocante en el cual no se puede ni respirar, de vez en cuando te sonríe la fortuna y precisamente el pasajero al lado del cual estas parado, se baja en la siguiente esquina, entonces piensas que ahí acabo todo –pero no-, se para a tu lado un sujeto que por razones que tu desconoces tuvo alguna discusión con la barra de jabón, estira su bracito para no caerse por supuesto, porque el no tiene ninguna intención asfixiarte, no, el ni siquiera sabe que expide un aroma cual “Pepe Le Pew”, pero que lentamente restan días a tu existencia, en ese momento vienen a mi mente nombres de ambientadores que ni si quiera sabia que existían Poet, Glade, no importa Bygon, Raid, lo que sea pero ese olor no.

Luego de haber rezado por que la pasajera del costado bajara y poder sacar la cara por la ventana, respiro un poco de smoke fresco, y continuo mi viaje, el cobrador gritando (sube, baja, mas sube que baja siempre), el chofer pisando el acelerador cuanto puede para ganar mas pasajeros, cantando alguna canción dentro de las “MAS MAS” de la semana en Panamericana o la Nueva Q; y comienza lo gracioso, siempre sube algún mañosazo que ve una linda universitaria en un jean apretadito y, sigilosamente cual serpiente, va mimetizándose entre la multitud hasta llegar a su presa y observarla detenidamente y cautelosamente por supuesto, para no ganarse un derechazo al estilo de Rocky Balboa (reacción que solo pude ver una vez fue de ripley)

Hasta que se baja la persona que esta a tu lado y se sienta una gordita, y para colmo el infame cobrador te grita “pégate ps causa, ahí cabe uno mas”, que tal raza, y claro la gordita se sienta, todo bien hasta que lentamente voy sintiendo un hormigueo por la pierna (y no es que me comience a excitar o algo por el estilo, son mis pobres células faltas de oxigeno, muriendo); de vez en cuando sube alguna señora con su “Pobre Angelito” en piernas, si te has portado y te levantaste por el lado derecho de la cama, efectivamente será un pobre angelito, pero sino ahí si que fuiste porque se convertirá en “Adorable Criatura”.

El viaje continua, luego de llegar a los puntos laborales, estudiantiles, comerciales, etc., va convirtiéndose en un cómodo medio de transporte, sin los olores hediondos del primer sujeto, que esperas no hayan afectado irreversiblemente tu cerebro, luego de haber disfrutado un poco el aire que te brinda el numeroso parque automotor de la ciudad, haberte ganado con la chica del jean y los intentos del mañoson por llegar a su lado, después de haber tenido cientos de células ahogadas por una pierna rechoncha y de haber disfrutado la compañía de un tranquilo nene, con un chorrito de baba en el cachete, el viaje va finalizando; no sin antes percatarte del graciosísimo peinado al aire libre que tiene la desdichada joven que esta en el asiento de adelante (la que estaba colgada al cobrador al inicio del viaje).

Sin embargo y muy a tu pesar, sigue siendo el mismo cobrador descarado y el mismo chofer diabólico quienes te dejarán en tu última parada, pagas la entrada del show, que por la situación actual se debió de elevar a 0.70 céntimos, amablemente pides que te dejen en la esquina correspondiente, y si “superman” (el cobrador) se humanizo; no te escucha y te dejan en la siguiente o sino, él y el chofer no se olvidaron que eres James Bond, y te botan al vuelo otra vez para ver si estas en forma, así acaba uno de los muchos viajes que tendré; y por si fuera poco vuelves a escuchar otra frasecita de despedida “Pisa, pisa” y arranca esa dupla inseparable de villanos, para maltratar a otro grupo de heroicos pasajeros… COMBIMEN

3 comentarios:

Anónimo 1 de octubre de 2008 a las 8:25  

Es toda una travesía diaria y eso que sólo fue el viaje matutino, aunque quizas el mas tedioso del día, pobre de nosotros mortales sin capacidad adquisitiva suficiente como para obtener "el auto propio", agradable o no tienes razón es NECESARIO.

Anónimo 2 de octubre de 2008 a las 10:38  

Pues si pz son unos bravucones, igual ke nosotros ke no hacemos nada para cambiarlo, nos gusta el maltrato o ke?? estamos mal, pero bueno chevere el artículo, saludos!

Mabe 2 de octubre de 2008 a las 11:13  

Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeennnnnnnnnnnn, bastante real, no hay anda peor que las combis sus choferes y cobradores... me gusto tu post sigue asi

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